La carta de un restaurante no es una lista de platos con precios. Es una herramienta de venta que, bien diseñada, guía al comensal hacia los platos más rentables, transmite la filosofía del local y justifica el posicionamiento de precio.
Carta en papel kraft o cartulina mate que transmita frescura y cambio frecuente. Impresión digital para actualizar platos cada semana.
Cartulina premium, encuadernación cosida y sobrecubierta rígida. Un objeto que el comensal desea manipular y que eleva la experiencia antes del primer bocado.