Redonda, disruptiva, imposible de pasar desapercibida. La tarjeta circular desafía todas las convenciones y se convierte en pieza de conversación antes de que pronuncies tu elevator pitch.
La tarjeta redonda es una declaración de intenciones. Dice que tu marca no sigue las reglas, que piensas diferente y que te atreves a destacar. Es perfecta para sectores creativos, eventos y profesionales que quieren dejar huella literal y figurada.
La composición radial es clave. Coloca el elemento principal (logotipo o nombre) en el centro y distribuye la información de contacto en la periferia. Evita líneas de texto largas que se arquean incómodamente. Menos es más: una tarjeta redonda impacta por lo visual, no por la cantidad de datos.
Si necesitas adaptar tu identidad al formato circular, nuestro equipo de diseño realiza la maquetación por un coste fijo de 15€, incluyendo dos rondas de revisión.