Cuadrada, compacta y memorable. Este formato de 65x65 mm rompe con la monotonía del tarjetero convencional y consigue algo que pocas tarjetas logran: que quien la reciba la recuerde.
Fotógrafos, diseñadores, galerías de arte, estudios de arquitectura, marcas de moda y startups tecnológicas. Si tu profesión tiene un componente visual fuerte, la tarjeta cuadrada refuerza ese posicionamiento desde el primer contacto.
El laminado soft-touch combinado con stamping dorado sobre fondo oscuro es nuestra combinación más solicitada en este formato. El contraste entre la suavidad del tacto y el brillo del metal crea una experiencia sensorial difícil de olvidar.